La fase de cimentación supone solo el 5-8% del coste total de un parque solar, pero el 100% del riesgo estructural. Una planta con pilotes mal hincados producirá durante toda su vida útil con desalineaciones que reducen el rendimiento, esfuerzos excéntricos que castigan las estructuras y, en el peor de los casos, asientos que obligan a sustituir filas enteras de seguidores.
Existen dos soluciones para la cimentación de un parque solar: pilotes hincados con hincadora hidráulica y cimentaciones de hormigón vertido. La hincadora es la opción dominante en el 90% de los parques porque elimina el tiempo de fraguado del hormigón (7-28 días), no requiere encofrados, genera cero residuos de obra y garantiza una calidad constante con independencia de la meteorología.
La hincadora hidráulica autopropulsada es la tecnología de referencia para la hinca. La TURCHI 300F es una hincadora sobre orugas autónoma que se desplaza sola por la obra sin excavadora de apoyo: un solo operario sitúa la máquina, alinea el pilote e hinca. El resultado es una hinca milimétrica, repetible, con trazabilidad GPS de cada pilote para la recepción estructural.
La elección del perfil del pilote es igual de importante. Perfil C (más económico, para seguidores ligeros), perfil H (para estructuras pesadas y terrenos difíciles), tubulares (para seguidores a un eje de alta carga). TURCHI fabrica matrices a medida bajo pedido para cualquier perfil.